viernes, 30 de agosto de 2013

ECOEFICIENCIA...WHAT IS THIS?

En uno de los vuelos que he cogido este verano para mis desplazamientos, la aerolínea (Air Europa) informaba por megafonía que se había transformado en una empresa "ecoeficiente" y que, para ello, había iniciado una recogida de las latas y papel que se "consumen" durante el vuelo.

Mi asombro es total por varios motivos:

1. ¿A quién se le ocurre vender/asociar "ecoeficiencia" por el mero y simple hecho de recoger los desperdicios de tus clientes? Es como si un restaurante anunciara que es "ecoeficiente" porque todas las mañanas limpia el restaurante, y por las tardes barre y friega los suelos, recogiendo los restos de comida que se hayan podido caer al suelo.

2. Limpiar tu sitio de trabajo no es una opción de RSC. ¡Es tu obligación! Y -sobre todo- cuando ese sitio es compartido por varias tandas de personas al día.

3.Si quieres ser ecoeficiente (de verdad), y ahora que las leyes de navegación aéreas permiten encender dispositivos electrónicos como el teléfono móvil o tabletas, ¿por qué no eliminas tus revistas de papel y lo sustituyes por códigos QR? Sin entrar a valorar la calidad y/o valor añadido de los contenidos para el viajero, piensa que se podría ahorrar una gran cantidad de dinero en el proceso de impresión de miles de revistas, evitar la tala de árboles, reducir a cero todos los elementos contaminantes que la industria editorial trae parejo (tintas, contaminación de las furgonetas de distribución, etc.)

4. Ya existen edificios cuyas ventanas son placas solares y permiten utilizar esa energía limpia para otros menesteres (enfriar/calentar estancias, una de ellas). No se trata de inventar un avión propulsado por energía solar (o sí, quién sabe), pero sí que con la cantidad de metros cuadrados de fuselaje que precisa un avión se destinase un porcentaje a la instalación de dichas placas para así reducir el impacto medio ambiental y emisiones de CO2.

jueves, 8 de agosto de 2013

RECUPERANDO TRADICIONES

Me gustó cuando leí que el futuro de las cosas se puede (llegar a) predecir entendiendo el pasado. Es bueno saber de dónde venimos para llegar a donde queremos. Del mismo modo, o al menos en teoría, deberíamos salvaguardar todo nuestro legado histórico. Y en España, entre nuestras disputas internas en el ámbito de la política, y teniendo como (casi) único referente a la Selección Española de fútbol como adalid o abanderado de la marca España…pues francamente, como que no lo veo. Y os dejo unas cuantas muestras.

Este verano he vuelto de vacaciones entre Galicia y Asturias. Esto es así porque el campamento base lo teníamos en Taramundi (Asturias) pero hemos estado realizando incursiones en tierras galegas y astures fifty- fifty. De mi estudio empresarial para montar Casa Sana el año pasado ya sabía que Galicia cuenta con más de un millar de aldeas abandonadas; a tres casas (de media y como mínimo) por aldea, tenemos la bonita cifra de 3.000 ¿viviendas? ruinas que se caen a trozos. Y aquí parece que a nadie le importe demasiado que antiguas casas gallegas, típicas, desaparezcan. En otros países tan civilizados –supuestamente- como España el mandatario de turno –en particular- y el pueblo –en general- habría puesto el grito en el cielo y no dejaría que ese trozo de historia desapareciese por completo. Lo gracioso del tema es que Galicia y Asturias son tierras muy prósperas, desde el punto de vista de la agricultura, con un clima muy moderado y donde hasta el más tonto podría cultivar una pequeña huerta con el que autoabastecerse.

Tenemos más de 5 millones de parados y unos cuantos miles de desahucios de gente que no tiene cómo pagar sus deudas. ¿De verdad a nadie se le ha ocurrido que esos parados puedan hacerse cargo de esas casas, que cultiven el terreno adyacente y así “eliminamos” unos miles de parados de larga duración, con el coste para la Administración que eso conlleva?
Casas abandonadas pueblan (cada vez más) el paisaje gallego.


Otro ejemplo: el 2 de agosto paseé por el pesquero pueblecito de Tapia de Casariego. Entre que tengo don de de gentes y que debo tener un letrero en la frente que pone “dame palique”, un paisano me cogió por banda en el puerto y me explicó el “drama” de esa localidad, con casi toda la flota pesquera amarrada en la bocana, “y los que salen a faenar apenas sacan una docena de cajas con pescado; cada vez hay menos gente que se quieran dedicar a la mar”. Sí, puede sonar a pesado pero… ¿por qué no cambiar inactividad de un parado por un salario, aunque sea mínimo, comida y casa (barco en este caso) y salir a faenar en busca de atunes, fletanes y merluzas, porque merluzos, en tierra, ya vamos sobrados.

El dato positivo
Y como siempre hay que ser optimista en la vida, en Ribadeo fui a visitar a unos amigos de mi infancia. El cónyuge de mi amiga, gran aficionado a la música popular (lo que se conoce como folk en otras latitudes) ha tenido la gran idea de juntarse (Amigos de la música) con otros jóvenes ribadenses para recuperar viejas melodías, habaneras y rondallas; canciones que huelen a puerto de mar, pero de otra época; canciones que bien podrían caer en el más recóndito de los olvidos de no ser por esta cuadrilla de aficionados a la música de “ayer” y de hoy, a nuestra música. Ni viven de ella, ni creo que se les ocurra. Probablemente su mejor recompensa sea simplemente sumar un “Me gusta” en su muro de Facebook, y que su/nuestro legado llegue a unas poquitas personas más.

Un olé, un diez y un “me gusta” por iniciativas de este estilo que consiguen que nuestra música popular, parte de nuestra historia, no caigan en el olvido.

jueves, 25 de julio de 2013

ESPERANDO...

Me vais a permitir -aunque sólo sea por una vez- ponerme sensible. Si lees este post y tienes, al menos, un hermano o hermana, sabrás que esa persona es mucho más un hijo para tus padres. Si, además, te llevas poco tiempo con él/ella, entonces sois grandes afortunados. Os voy a explicar por qué.

Cuando eres un niño con 2, 3 y hasta 6 años, tu hermano se convierte en tu compañero número uno de juegos. No querrás jugar con nadie más que no sea tu hermano. Cuando eres niño, y hasta cierta edad, no importa el sexo. Mi hija de 6 años se lo pasa como una enana jugando con su hermano de "casi" 4.
Cuando creces, tu hermano, se trasformará en tu mejor amigo. Confidente de las notas del cole y tus travesuras, nadie mejor que él guardará, celoso, el secreto ante tus padres que tienes tu primera novia. Si encima tu hermano es mayor que tú, él irá allanando el camino para cuando te vayas haciendo mayor y quieras empezar a salir de discotecas. Comprobarás que tu hermano comienza a ser algo -además de muy especial- único; y lo elevarás a categoría de mito, de ídolo.

A partir de cierta edad, quizá con el fin de la adolescencia, tu hermano se trasforma en compañero de actividades. Yo tuve el placer, el honor, de jugar laaaargas partidas de ping pong; interminables partidas de tenis, frontón y pádel; me he ido a montar a caballo con mi hermano, en bicicleta y moto por la sierra de Madrid y buceando en las calas de Mallorca.
Mi hermano (dcha), siempre con su mano en mi hombro, ayudándome.

Mis hermanos me hicieron llevar con una gran alegría mi cáncer, haciendo todo para que me olvidara de ese linfoma...para un año después arroparme por la muerte de mi madre, también de cáncer. Intermedias a estas alegrías, lógicamente, discusiones. Malos ratos contados con los dedos de una mano y hechas las paces en 10 minutos. Es tu hermano.

En la madurez de la juventud, el destino o Dios -o quizás las dos cosas- han querido que nuestras vidas se separen. Hace unos días un conocido me decía que, de los dos, él, mi hermano, era el afortunado, porque ya está con Dios. Todas las noches, cuando arropo a mis hijos, les doy una caricia y les digo que su tío Paco les cuida y les protege, cual ángel de la guarda. Pero el caso es que yo me encuentro, a pesar de mis dos hijos, mi mujer, mi otra hermana y mi padre, mis grandes amigos, solo, vacío; y hay días que pienso que no es más que un puto sueño. Y ya nada volverá a ser igual que antes. Un sueño que cuando compruebo, amargamente, que es cierto, miro al cielo y no pienso ya por qué, sino cuándo te volveré a ver.

lunes, 22 de julio de 2013

LA HONRA DE SER DESEMPLEADO

Leo en una entrevista a Ana Quintillà, en EL PAIS, que los mayores de 45 años tienen que reinventarse para afrontar la crisis. Menciona esta señora otras conductas de los desempleados que superan esta edad y que, además, han ostentado puestos de responsabilidad: autoengañarse, haciendo que regresan cada día a su puesto de trabajo.

De la noticia en cuestión me quedo con dos ideas. Es un error tremendo garrafal pensar que para que a una persona no la puedan despedir debe reciclarse a partir de los 45 años. En mi opinión, TODOS debemos reciclarnos diría que casi diariamente. Hace 40 años el grueso de la población ansiaba con ser funcionario (eso y trabajar en Caja Madrid, que era casi lo mismo; ay, pobrecillos...); a principios de los 90, más de uno oía cuando entraba a trabajar en una empresa aquello de "aquí -si quieres- te jubilas". Hoy todo el mundo reza a San Pancracio para que no le llamen de Recursos Humanos y le digan que "lamentablemente tenemos que prescindir de ti porque bla, bla, bla...". Y la realidad sin embargo es otra. Conocerá posiblemente a muchos amigos y/o conocidos que se han apoltronado en su puesto de trabajo, y lo de reciclarse ni lo piensan porque no ven peligrar su trabajo. ¡Dong, error!

La tabla de ¿salvación?
Cuando a uno le preguntan, ¿cómo te vas a reciclar?, la inmensa mayoría se apunta a la consabida academia de su barrio, para darle ese empujón a los idiomas. No nos engañemos: en España llevamos 40 años aprendiendo, a saltos, el inglés y no tenemos ni coña pajolera idea. Además, ¿quién le ha dicho que le han despedido en realidad por no saber inglés? ¿Seguro que el handicap es el idioma? Hay multitud de facetas que componen cada ser humano. Que saber uno (o varios) idiomas es un plus, indudable; que sea la piedra angular o lo único que debemos sacar lustre...no estoy ya tan seguro. Pruebe a desarrollar otras habilidades (latentes o activas) como la comunicación interpersonal. De joven conocí a un chaval brillante, con unas notas de escándalo, pero más soso que el menú de un diabético...Tardó 3 años en encontrar trabajo. Hoy las empresas quieren gente despierta, con ganas de hacer cualquier cosa, y con miras internacionales; que te ofrezcan ir a trabajar a otra ciudad/país y no suponga otra cosa que no sea una gran alegría por conocer otra cultura, otro país, otras gentes... ¡¡Pero si en esta España nuestra, si te dicen que tienes que cambiar de Comunidad Autónoma, ponemos el grito en el cielo!! Y así nos va, claro.

Otra cosa que me ha llamado la atención en la entrevista es que los directivos bien posicionados, cuando son despedidos, continúan yendo a trabajar ¿? para ocultar a sus familiares y amigos su nueva realidad. A ver...un poquito de por favor.
Primero, no es algo ya muy exclusivo que digamos; estamos cercanos a los 6 millones de desempleados.
Segundo: no es una maldición, ni una deshonra. Es, simplemente, una nueva realidad. Adáptate a ella.
Tercero: si ocultas/engañas a quienes, teóricamente, te quieren y te apoyan, si se piensan que sigues trabajando, ¿cómo pretendes que te puedan ayudar?; amén de que dejas tu credibilidad por otro lado un poco tocada.

Nadie pone en tela de juicio el temor (lógico) ante esa nueva situación, la incertidumbre de saber cuánto tiempo se tardará en encontrar trabajo. Miedo porque nos intuimos que -lo que encontraremos- estará a años luz de ese acomodado puesto que nos hemos labrado con sangre, sudor y lágrimas.
Pero también que nadie dude que una época de cambio (no crisis) implica nuevas oportunidades por descubrir, por explorar; y que incluso aquello que vislumbras como un túnel oscuro siempre tiene una salida que te podrá aportar nuevas y gratificantes experiencias (estar más tiempo con tus hijos, dedicarte a otras habilidades).

Por último, quiero aclarar el título de este post -La honra de ser desempleado-, porque lo que sí es una deshonra es ese elenco de personajllos que por arañar unos miles (o millones) de euros han pasado por la cárcel (o quizás desfilen); y últimamente en España a muchos le podrán venir ciertos nombres a la cabeza: desde el poder político a la sangre azul, deportistas...

martes, 25 de junio de 2013

EL MUNDO DE APPS

Cuando leas esta entrada, si tienes niños, hoy será un día memorable para todos: para tus hijos hoy comienza un largo y quizás cálido verano; para ti, la mayor de las pesadillas: ubicar a tus hijos mientras trabajas. Abuelos, hermanos, cuidadora, vecinos...Con el fin del curso, los Centros Educativos amplían su oferta y lanzan los Summer Camps; o lo que es lo mismo: Campamentos de verano, lo que pasa que en inglés viste mucho más, aunque sea la lengua de Cervantes la que se emplee para dar instrucciones a los alumnos.

Así las cosas, entre los Colegios y las ludotecas se intenta recrear unos aparcamientos de verano para los niños; bueno, este año lo tienen mucho más difícil para hacer caja por culpa de un duro competidor: el parado. Y digo aparcamientos porque la oferta es tan sumamente similar entre el colegio donde van tus hijos y la ludoteca de la esquina, que al final tomas como mejor opción llevártelos al pueblo (ah, los pueblos...) y dejar a tus hijos con los abuelos; con tus padres no, con tus suegros...No todo iba a ser de color de rosa.

Sin ánimo de pecar ni de listillo ni de ingenuo yo me aventuro en otra dirección: todos los niños nacidos en este siglo XXI van con el dedo índice tocando todo. Os dejo este vídeo donde se aprecia a un bebé con una revista, y se frustra al no obtener el resultado deseado (ampliar imágenes o bien moverlas) al interactuar con sus deditos (a partir del segundo 18).
Ahora mi propuesta (de alto valor añadido para quien la lleve a cabo): Crear unos campamentos de verano, nada de Summer Camps, ¡¡reivindiquemos el castellano!!, al estilo de Campus Party donde se pueda enseñar a los niños dos cosas: que sean emprendedores, porque ellos serán el futuro motor de España; y, por otro lado, enseñarles en la dirección en la que se mueve el mundo, un mundo de apps. Comparto con vosotros la presentación de Thomas Suarez (no, no es español...) en una conferencia de desarrolladores hace dos años, cuando la criatura tenía 12 años. Yo que he tenido ocasión de ver en directo a empresarios como Steve Ballmer, me llama la atención el parecido de la puesta en escena de ambos.

Y nada más. Podemos seguir perdiendo el tiempo en que nuestros hijos jueguen en el colegio, en el mes de julio, con la pistola de agua y repasen aquellas materias en las que han ido flojos; o podemos dar la vuelta al calcetín, crear futuros Steve Jobs españoles, Paul Allen o Larry Ellison. Tenemos potencial, jóvenes deslumbrantes, cientos de horas que llenar con algo provechoso para nuestros hijos y tecnología disponible. ¡Hagámoslo!

miércoles, 19 de junio de 2013

¿SOLO O ACOMPAÑADO?

Me acaba de llamar un amigo periodista. Como sabe que soy un gran aficionado a la buena música, la buena de verdad, me comenta que a finales de julio, dentro del show Músicos en la Naturaleza, actúa la mítica e inigualable banda Deep Purple. Para quien no lo sepa...Deep Purple cuenta en su haber con el privilegio de haber editado uno de los discos más valorados de la historia: Made in Japan. Si te gusta la psicodelia y la música rock de los años 70,es un "imprescindible"; en caso contrario...

Y hete aquí que mi amigo Castillo me dibuja un plan fantástico: "Vete -Santi- con tu chica a Gredos, disfruta de su gastronomía y de su paisaje; y por la tarde, un gran concierto. Tu mujer te recordará de por vida que la hayas llevado a un concierto de esta categoría". Eduardo, querido amigo: gracias. Efectivamente ella me lo recordará, de por vida (te lo aseguro); pero no por la oportunidad de ver en directo a una gran banda, sino por llevarla al lugar más frío de España a escuchar a un grupo con el que ni siente ni padece.

¿Robby Krieger o Freddy Krueger?
Permíteme pues que te aclare sus gustos musicales. Creo que el último concierto al que acudió ella fue de Miguel Bosé (¡Bong!) y que mi último fue el de John Fogerty (Credence, vamos...); y el anterior de ella el organizado por Cadena 100; el mío..¡¡.Los Eagles!! Como ves, gustos dispares. A ella le gustan conciertos modelo Osito de peluche, mientras que a un servidor le pirra el rock clásico. Mi anterior, que recuerde, fue el de Riders on the Storm; o lo que es lo mismo: Ray Manzarek y Krieger, la mitad de The Doors. Me llevé un gran recuerdo con mi hermano, unas buenas fotos y una pua de mano de Robby Krieger o era ¡¡Freddy Krueger!!
Bueno, que me despisto... El caso es que cuando le he comentado a mi santa la posibilidad de ir al concierto nos hemos tronchado de risa. Os explicamos por qué.

De entrada, para ir a esa zona de Gredos (que ya conocemos) mi mujer tendría que ir con pantalones de pana, camisa de felpa, jersey de cuello vuelto,el plumas, manoplas y bufanda modelo "de la abuela". Si llevamos huevos a las Clarisas y el tiempo es benévolo, quizás hayamos salvado el primer escollo.

Segundo lugar: el leit motiv de irse hasta Hoyos del Espino, escuchar un concierto. Entiendo que una cosa es amor y otra cosa aguantar tres horas escuchando a Loquillo (no sé si con o sin trogloditas) y a Deep Purple: grupo del que mi mujer no sólo sabe ni una sola letra, sino que en cuanto escuche los solos a la guitarra en Highway Star me dirá: "oye, ¿te importa si me voy a dormir?". Me intuyo que cuando llegue el magistral solo a la batería de Ian Paice en The mule, estará pensando en cómo escapar de semejante tortura. Lo más probable es que su única salida sea rezar para que Orange ofrezca cobertura digna y que la batería del móvil le dure lo suficiente para enviar mensajes por whatsapp a sus hermanas.

De modo que lo más coherente -conmigo y con ella- es acudir solito, disfrutar del tiempo serrano, bocata de panceta y mucho Smoke on the Water.
Dicho esto...¿Eduardo, a qué hora me recoges?

lunes, 17 de junio de 2013

ESTAFADORES

Esta es la historia de "Héctor". Héctor es autónomo y, puesto que está iniciando su actividad, ha decidido acudir a su banco de toda la vida a solicitar un préstamo. El director de la oficina le recibe con una gran sonrisa (quizás pensaba que iba a realizar un depósito). Pero no, Héctor quiere que el banco le de dinero (¿nos hemos vuelto locos?).

Una vez se ha sentado Héctor en el despacho, su amable director le busca cualquier rastro en su entidad y en otras de la competencia. Antes de dar dinero hay que vigilarse muy bien las espaldas. Comprueba que esté al día con su hipoteca y con sus proveedores (agua, gas, luz). Efectivamente, no tiene ningún recibo pendiente de pago, ni devueltos. Héctor no sabe que casi están escudriñando su perfil hasta límites insospechados y saben ya más de él que si mismo. Sin embargo -¡oh, qué lástima-, el banco decide que Héctor no puede disfrutar de un préstamo para hacer "crecer su empresa".  Le argumentan que sus ingresos no son lo suficientemente fuertes como para hacer frente al crédito.

Héctor suplica, llora y ruega que el banco -su banco, ese de toda la vida- le de el préstamo, pues está trabajando para unos clientes en unos proyectos y le deben una gran cantidad de dinero en atrasos, equivalente al doble de la cantidad solicitada en el préstamo. Finalmente Héctor se queda sin el crédito.

Se despide Héctor de su amable director pensando en voz baja que "ojalá Dios te dé el doble de lo que tú me das a mí". Cuando llega a su oficina, delante de su portátil abre una hoja de cálculo y va escribiendo los nombres de todas las empresas que le deben dinero; y al lado, los importes. Llama a sus amigos y cuenta lo que ha pasado y decide compartir su particular RAI. En poco más de una hora han fabricado una lista con un centenar de empresas morosas. Héctor no sabe si definirlos morosos o estafadores; a fin de cuentas son empresas que contratan servicios y que -posteriormente- no pagan. El nexo común de estas empresas -también- son las peregrinas justificaciones para no pagar. Es como aquel cliente que se compró un jamón serrano en El Corte Inglés y devolvió el hueso pelado, solicitando le devolvieran el dinero pues estaba muy salado. Estaría salado, pero se comió hasta el tuétano...

Yo no me llamo Héctor. Soy Santiago pero me identifico tanto con el personaje inventado de esta historia que he decidido crear una pequeña base de datos con clientes que, o no pagan o lo hacen tarde y mal. ¿Empresas? que, por su culpa, me niegan en el banco un crédito, convirtiéndome en banquero de terceros, siendo cada vez más desconfiado de cada potencial cliente y quizás perdiendo oportunidades de expansión.