Demasiado tiempo hemos tardado los periodistas en aprovechar la tragedia ajena para elaborar reportajes que, sinceramente, no creo que aporten mucho más, ni nada nuevo. Y me refiero al que tiene pensado emitir Antena 3 sobre el caso Madrid Arena.
No sé si es porque tengo niños pequeños -y me cansa salir por la noche- o bien por cómo está el ocio nocturno. Creo que la última vez que salí fue al Berlín Cabaret (y de esto hace ya más de 3 años). Se trata de un bar con una estética, un look tipo cabaret (obvio), con actuaciones de todo tipo en dos plantas, conectadas por una pequeña escalera de caracol cerca de la pista. Esta discoteca, o pub, o como se le quiera llamar, cada vez que iba con mis amigos, estaba literalmente a reventar. Y cada vez que salíamos de ahí pensábamos´"aquí no pasan más cosas porque Dios no quiere". Pues -como iba diciendo- la última vez que acudí a este local no pude entrar porque la policía lo estaba desalojando por exceso de aforo. Según la policía, el aforo era de unas 85 personas (creo recordar) y llevaban ya contabilizadas a 350 (y seguían saliendo). No se trataba de que hubiera 5 ó 6 personas más, sino que triplicaba el aforo. Imagino que tendría una sanción económica y -quizá- el cierre temporal durante unos días.
De modo que más nos valdría elaborar este tipo de reportajes donde se denunciaran -anticipadamente- este tipo de actuaciones (excesos de aforo). Es decir, no tenemos que esperar a que haya una avalancha, muertos, heridos,... para hacer la noticia. La noticia ya es de por sí suficiente con que un recinto donde se celebran eventos (en este caso de ocio) no hace caso de los límites de ocupación.
Pero vamos, que somos el único animal que se cae en la misma piedra 20 veces. Hace casi dos décadas, un 17 de diciembre de 1983, en la discoteca Alcalá 20 pasó algo similar: un incendio, con vías de evacuación demasiado largas (en el Madrid Arena, directamente cerradas), cierres no reglamentarios, etc. Y desde entonces, cuántas tragedias similares hemos visto.
En fin, que lamentémonos por lo ocurrido. Que las navidades, con todas sus fiestas, sus excesos y sus aglomeraciones son otro buen caldo de cultivo para que repitamos la noticia del Madrid Arena.
No sé si es porque tengo niños pequeños -y me cansa salir por la noche- o bien por cómo está el ocio nocturno. Creo que la última vez que salí fue al Berlín Cabaret (y de esto hace ya más de 3 años). Se trata de un bar con una estética, un look tipo cabaret (obvio), con actuaciones de todo tipo en dos plantas, conectadas por una pequeña escalera de caracol cerca de la pista. Esta discoteca, o pub, o como se le quiera llamar, cada vez que iba con mis amigos, estaba literalmente a reventar. Y cada vez que salíamos de ahí pensábamos´"aquí no pasan más cosas porque Dios no quiere". Pues -como iba diciendo- la última vez que acudí a este local no pude entrar porque la policía lo estaba desalojando por exceso de aforo. Según la policía, el aforo era de unas 85 personas (creo recordar) y llevaban ya contabilizadas a 350 (y seguían saliendo). No se trataba de que hubiera 5 ó 6 personas más, sino que triplicaba el aforo. Imagino que tendría una sanción económica y -quizá- el cierre temporal durante unos días.
De modo que más nos valdría elaborar este tipo de reportajes donde se denunciaran -anticipadamente- este tipo de actuaciones (excesos de aforo). Es decir, no tenemos que esperar a que haya una avalancha, muertos, heridos,... para hacer la noticia. La noticia ya es de por sí suficiente con que un recinto donde se celebran eventos (en este caso de ocio) no hace caso de los límites de ocupación.
Pero vamos, que somos el único animal que se cae en la misma piedra 20 veces. Hace casi dos décadas, un 17 de diciembre de 1983, en la discoteca Alcalá 20 pasó algo similar: un incendio, con vías de evacuación demasiado largas (en el Madrid Arena, directamente cerradas), cierres no reglamentarios, etc. Y desde entonces, cuántas tragedias similares hemos visto.
En fin, que lamentémonos por lo ocurrido. Que las navidades, con todas sus fiestas, sus excesos y sus aglomeraciones son otro buen caldo de cultivo para que repitamos la noticia del Madrid Arena.